Todos los días algún hombre siente la necesidad imperiosa de educarnos a nosotras, las mujeres. Su conocimiento y buen hacer se deja ver siempre, pero molesta especialmente cuando nos acercamos a una fecha tan señalada como el 8-M.


Todos los días algún hombre siente la necesidad imperiosa de educarnos a nosotras, las mujeres. Su conocimiento y buen hacer se deja ver siempre, pero molesta especialmente cuando nos acercamos a una fecha tan señalada como el 8-M.