En los tiempos políticos que corren, que las mujeres amanezcamos con el alma en vilo a la espera de cualquier mamarrachada nueva que se les ocurra a los partidos machistas que ocupan el arco electoral, empieza a ser un clásico.


En los tiempos políticos que corren, que las mujeres amanezcamos con el alma en vilo a la espera de cualquier mamarrachada nueva que se les ocurra a los partidos machistas que ocupan el arco electoral, empieza a ser un clásico.