Cuesta entenderlo, incluso podría parecer que son múltiples las respuestas, pero el partido anticapitalista catalán se ha convertido en esa izquierda con la que sueña cualquier derecha


Cuesta entenderlo, incluso podría parecer que son múltiples las respuestas, pero el partido anticapitalista catalán se ha convertido en esa izquierda con la que sueña cualquier derecha